Este es un video de Sonic, sí, el erizo que corría a lo loco en las pantallas de la gloriosa etapa de la Sega Genesis (sí la de los cartuchos). Los que jugaron al juego (los que no, no sé que hacían) cuando vean estas imágenes se darán cuenta de lo mucho que avanzó Sonic desde esas imaágenes en 2D. Este video es la escena de introducción para el Sonic: The Edgehog de la consola PS3 y la XBOX 360. Pueden verlo arriba en Youtube o si quieren pueden verlo en este link en formato Quickitme con una mucho mejor calidad. Sin más decir ¡Disfruten!
Este cuento no es mío (y por lo tanto, mejor), es de una amiga que (gracias a mi insistencia) me dejó que lo publique, así que nada más por decir, solamente disfruten:
Levantó la mirada por la ventana de su habitación, y no pudo resistir más de un segundo con los ojos abiertos debido al enorme haz de luz que iluminó su rostro al instante.
Recién se había despertado, y no recordaba la última vez que había tenido un sueño tan largo como éste. Algo de fantasía mezclado con realidad, no recordaba bien de qué trataba.
Buscó un abrigo, para protegerse del frío viento de una mañana de otoño, antes de salir a recoger el diario.
Luego, se preparó su desayuno de todos los domingos para acompañar su lectura matutina. Éste sólo consistía en café, y más café; casi nunca sentía hambre por la mañana, en especial los domingos.
Bueno este es el primero de los cuentos míos que iré publicando, publicaré un cuento por mes el primer lunes de cada mes. Luego durante todo el mes postearé cuentos de otros autores , noticias, cortometrajes, etc., pero no míos. Bueno basta de cháchara (como diría mi abuela) y acá está el cuento, espero que les guste (si no váyanse a la ****, chiste):
En la lúgubre Londres del siglo XIX un carruaje se dirige camino a la mansión de Sir Dupin; es de noche y pese a los esfuerzos de la luna llena por alumbrar los caminos, los árboles impiden el paso de la luz lunar mientras hablan entre ellos estrechando sus hojas unos con otros quizás burlándose de los inútiles esfuerzos de la insistente Luna. Debido a la poca luz y los difíciles caminos que debe atravesar es inevitable el constante movimiento de la caja del carruaje donde se encuentra Alan Ferguson, reputado burgués de Londres. Se dirige camino a la casa de Sir Nicholas Dupin, su querido amigo, el cual lo invitó con motivo de una reunión de despedida por su próximo viaje al exterior. El Sr. Ferguson si hay algo que odia es salir de su Londres natal y sólo lo hace para visitar a su amigo que habita en las afueras de la ciudad en una enorme mansión; él prefiere la ajetreada vida citadina de Londres a la cual está acostumbrado, con sus calles atiborradas de gente.